viernes, 4 de abril de 2008

Un mal presagio

En aquella noche oscura, en la que no se veía a dos metros de distancia. Ella salía del bar en el que trabajaba a jornada partida todos los fines de semana, desde hacía, ya, seis meses
Antes de salir de casa, aquella tarde, tuvo un mal presagio. Algo la sobresaltó cuando cerró la puerta de su casa y bajaba las escaleras, para salir a la calle, entonces llena de gente que iba y venía.
LLegó al bar de comidas rápidas, con ese mal sabor de boca, que todavía no sabía muy a que se debía. Se cambió de ropa y se puso a servir mesas ya como una rutina. Pero aquel malestar seguía persistente en su mente.
En un momento en que el bar estaba tranquilo, le comento este desasosiego a una compañera. Ésta le dijo -Bah, cosas de la imaginación. No te preocupes. ¿Has visto al de la mesa 5? Está como un tren- Ella se rió de la ocurrencia de su amiga.
Entonces dieron las 10 en el reloj de la iglesia cercana y el bar se llenó de clientela, que parecía no haber comido en todo el día. Hasta las 12 estuvo tan ocupada que se olvidó por completo de aquella desazón que le había estado rondando en su cabeza desde que había salido de su casa.
Era la 1:30, cuando el último cliente salió del bar. Aún tenía para media hora más por lo menos. Aquí era cuando sus compañeros empezaban a hacer bromas, contarse chistes verdes y sus íltimas conquistas amorosas. El trabajo de limpieza del local se hacía más llevadero. Y esa última media hora se hacía menos larga.
A ella, de subito , le vino la inquietud, que, sin que ella se hubiese dado cuenta le había estado rondando el magín durante toda aquella noche. Entonces, y por primera vez, deseo que aquella última media hora no se acabase. Le entró tal pánico que se quedó paralizada. Un compañero alto y delgado, que se encargaba de la barra, le pregúntó-¿Te ocurre algo ?-Tal era su estado de terror. La compañera a la que le había comentado durante la noche que le ocurría, dijo riéndose. - Nada, que ahora a la chica, le entran aires de bruja y dice que ha tenido un mal presagio- Todos se echaron a reir, menos ella que seguía seria y no le hacía ni pizca de gracia que sus compañeros se rieran de su malestar.
Cuando se despidió de sus compañeros hasta el día siguiente. La noche se había vuelto oscura, no había luna, una intensa niebla caía sobre la ciudad, ya no había transeuntes paseando por las calles y un frio helador le recorrió todo el cuerpo. Empezó a caminar rápido por la acera, sus pasos retumbaban en toda la calle. De vez en cuando miraba hacía atrás, con esa sensación de que alguien la iba siguiendo. Por fin, llegó a su portal. Rápidamente abrió la puerta y se metió dentró. Cerró la pierta tras ella Entonces ocurrió lo inevitable. Toda la noche supo que algo le iba a ocurrir. No le dió tiempo a reaccionar. Otra vez. La caquita del perro del vecino del 5º en medio del portal y ella fue a pisarla..............

Saraiba

2 comentarios:

Paz Zeltia dijo...

jajaja, anda ya! yo ahí pensando todo el rato uich, a ver,a ver que le va a pasar!

saraiba dijo...

Hasta el final, practicamnente, yo tampoco sabía lo que le iba a pasar jajajajajaj